El gato y el Internet...
Por: Silvia Descombes, traductora
Siendo la madre de cinco hijos, llegó el momento en que tenían que volar por sus propias alas. Dos se fueron a comenzar su vida
profesional, dos se fueron a estudiar a la Universidad, todos lejos de nosotros. Sólo uno de los hijos se quedó con nosotros a comenzar sus
estudios universitarios; ocupado con ello y sus actividades extra curriculares, soportó la ausencia de todos sus hermanos.
El sonido de la música, las entradas y salidas de hijos y amigos, sus
risas y la constante alegría en nuestro hogar se detuvieron. Mi
esposo e hijo, ocupados y el único testigo de mi tristeza, el gato, que
me comprendía muy bien porque él mismo los extrañaba.
Las cuentas de teléfono muy elevadas no me permitían estar en
contacto con ellos con la frecuencia que mi corazón lo necesitaba. Algo
apareció en mi horizonte: ¡el fax! Ahora ya podía escribir y ellos
recibirían mi carta de inmediato, pero los dos hijos que
vivían en Francia no tenían fax.
Finalmente, pude alcanzar el otro lado del arcoiris cuando apareció el Internet. Entonces descubrí la palabra mágica: ENVIAR.
¡Con un clic recibían mi carta instantáneamente! Ahora también puedo enviar fotos, archivos, chatear, hablar por Skype y
¡usar una videocámara!
En nuestros días, ¿Cuántos padres no están en contacto directo con sus
hijos porque tienen miedo de usar una computadora y
piensan que usar Internet es sólo para genios? Les aliento a que
comiencen a usar Internet, ¡lo único que pueden perder es la tristeza
que llena sus corazones! Y es posible que descubran un nuevo mundo
lleno de interés.
Silvia Descombes es traductora. Ha vivido en México, en Estados Unidos
y actualmente vive en Francia. Se comunica constantemente con sus
hijos, nietos y amigos a través del Internet, Instant Messenger y
Skype. Traduce para clientes alrededor del mundo, comunicándose por
e-mail.